Ejercicio
Cómo hacer ejercicio sin tiempo: minutos que sí cuentan
Revisa la excusa del «no tengo tiempo», aprovecha que para la OMS todo minuto cuenta y mete ejercicio en tu agenda con rutinas cortas y trayectos activos.
6 min de lectura
Si llevas años sin moverte, empieza aquí: la meta de la OMS, un plan de cuatro semanas con caminatas y dos rutinas de fuerza, y cuándo ir antes al médico.
6 min de lectura
Para empezar a hacer ejercicio desde cero, camina casi todos los días y suma dos sesiones cortas de fuerza de cuerpo completo por semana, a un esfuerzo en el que todavía puedas hablar. En uno o dos meses, ve subiendo hacia la meta de la Organización Mundial de la Salud: de 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada, más ejercicios de fuerza dos o más días. Si tienes alguna condición de salud o llevas mucho tiempo sin moverte, habla con un médico antes de empezar.
Las pautas de 2020 de la OMS piden a los adultos de 150 a 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada (o de 75 a 150 minutos de actividad vigorosa), más ejercicios de fortalecimiento para todos los grupos musculares principales dos o más días por semana. Si desde el sillón eso suena a mucho, tienes muchísima compañía: según la OMS, el 31% de los adultos del mundo no alcanza los niveles recomendados.
Las mismas pautas traen dos frases para anotar en un pósit. Hacer algo de actividad física es mejor que no hacer nada. Y conviene empezar con poco e ir aumentando poco a poco la frecuencia, la intensidad y la duración. La meta es hacia dónde vas, no un examen que tienes que aprobar el primer día.
Una cosa más de la OMS, porque es lo primero que se salta quien empieza: el fortalecimiento muscular beneficia a todo el mundo. Caminar parece más fácil, así que la tentación es quedarse únicamente con eso. Mantén las dos sesiones de fuerza desde la primera semana, aunque sean cortas.
Para la mayoría de la gente, caminar y hacer fuerza suave es una forma segura de empezar; el Colegio Americano de Medicina del Deporte recuerda que el ejercicio es seguro para la mayoría de las personas. El NHS, el sistema de salud público del Reino Unido, aconseja hablar primero con un médico si llevas tiempo sin hacer ejercicio o si tienes alguna condición médica o alguna duda. Pide esa cita antes de empezar si:
Y durante cualquier entrenamiento, la regla es simple: para y busca atención médica si sientes dolor o presión en el pecho, sensación de desmayo o una falta de aire muy por encima de lo que explica el esfuerzo. Si necesitas la cita, pídela esta semana y cuéntala como el primer día del plan.
Necesitas calzado para caminar y un pedazo libre de piso. Esa es toda la lista de equipo.
Haz la cuenta de la semana cuatro: cinco caminatas rápidas de 30 minutos suman 150 minutos, más dos días de fuerza. Es el mínimo de la OMS, alcanzado en un mes sin un solo día heroico. Si una semana se te hizo pesada, repítela. Nadie reparte medallas por terminar el mes en exactamente cuatro semanas.
Primero calienta cinco minutos con movimiento suave: marcha en el lugar, mueve los brazos, haz algunas sentadillas lentas a la silla. Después haz estos ejercicios en orden y descansa más o menos un minuto entre series. Apunta a 8 a 12 repeticiones, y termina cada serie cuando todavía te queden dos o tres repeticiones bien hechas. Anota lo que hiciste, para saber qué superar la semana que viene.
En el gym, cambia por las versiones en máquina (prensa de piernas, press de pecho, remo en polea baja). Misma idea, mismas reglas.
Para caminar y otros ejercicios de cardio, usa la prueba del habla. Los CDC de Estados Unidos lo explican así: a intensidad moderada puedes hablar, pero no cantar, y a intensidad vigorosa no puedes decir más que unas pocas palabras sin parar a tomar aire. Tu primer mes vive en la zona moderada.
En la fuerza, las últimas repeticiones de cada serie deberían costar, pero verse igual que las primeras. Si la técnica se desarma, la serie terminó.
Es normal sentir algo de dolor muscular uno o dos días después de las primeras sesiones, sobre todo en la primera semana. Se va en pocos días, y cada vez es más leve a medida que el cuerpo se acostumbra. El dolor agudo, el dolor en una articulación o el que empeora mientras haces el ejercicio es otra cosa: deja ese ejercicio, y que te lo revisen si no se calma.
Cambia una sola cosa a la vez: unos minutos más de caminata, una serie más o una versión más difícil de un ejercicio (una superficie más baja para las flexiones, una mochila más pesada). Después mantenlo una semana antes de cambiar otra cosa. El progreso aburrido es el que dura.
Buenas opciones para el segundo mes: agregar una tercera sesión de fuerza, cambiar una caminata por bici o natación, o probar un gimnasio. Para armar una semana más completa, mira cuántos días a la semana ir al gym. ¿Te dan nervios entrar a un gimnasio por primera vez? Lee antes sobre la vergüenza de ir al gimnasio.
Camina diez minutos hoy. Después abre tu calendario y agenda dos sesiones de fuerza para esta semana, en días que no sean seguidos. Ese es todo el primer paso, y alcanza para decir que empezaste.
Camina casi todos los días y haz dos sesiones cortas de fuerza de cuerpo completo por semana, a un esfuerzo en el que todavía puedas hablar, y suma un poco cada semana. En uno o dos meses puedes llegar a la meta de la OMS, 150 minutos de actividad moderada más dos días de fuerza.
Dos sesiones de fuerza en días no consecutivos más caminatas casi todos los días alcanzan para empezar. Después sube poco a poco hacia la meta de la OMS para adultos, de 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada más fuerza dos o más días.
Sí, si tienes una enfermedad del corazón, diabetes, una enfermedad renal u otra condición de salud, durante el embarazo o si llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio; el NHS británico aconseja consultar primero en esos casos. Detente y consulta si sientes dolor en el pecho, mareos o una falta de aire fuera de lo normal.
Sí. El dolor muscular que aparece uno o dos días después de un entrenamiento nuevo es normal y se va en pocos días. El dolor agudo, en una articulación o que empeora es otra cosa: deja ese ejercicio y que te lo revisen.
Sí. Caminar a buen ritmo más ejercicios con tu propio peso, como levantarte y sentarte en una silla, flexiones contra la pared y puentes de glúteos, es un comienzo completo, y una mochila con libros sirve como primera pesa.
Ejercicio
Revisa la excusa del «no tengo tiempo», aprovecha que para la OMS todo minuto cuenta y mete ejercicio en tu agenda con rutinas cortas y trayectos activos.
6 min de lectura
Ejercicio
Por qué ir todos los días no es la meta, cuántos días bastan para crear el hábito y el sistema para no abandonar: horario fijo, mochila lista y sesión mínima.
6 min de lectura
Ejercicio
Las ganas llegan después de empezar, no antes. El trato de los diez minutos, agrupar tentaciones, un ejercicio que no odies y qué hacer cuando nada funciona.
6 min de lectura